Sandro Macassi publica su nuevo libro: “Debates presidenciales y comunicación política digital en procesos electorales en América Latina”

20/4/2026

El nuevo libro aborda el análisis de las propuestas y programas políticos en los países latinoamericanos; y cómo la influencia de las plataformas digitales y redes sociales afectan los procesos electorales.

Las campañas políticas y los procesos electorales latinoamericanos han experimentado profundas transformaciones en la última década. El auge de las redes sociales y las plataformas digitales ha amplificado el alcance del mensaje político y ha diversificado el acceso a la información para el electorado.

Es en este contexto donde surge la investigación de estos fenómenos comunicacionales del entorno político en el libro “Debates presidenciales y comunicación política digital en procesos electorales en América Latina”, editado por el Dr. Sandro Macassi.

La publicación reúne artículos de diversos autores latinoamericanos, cuyos enfoques, métodos y perspectivas profundizan el campo de la comunicación política durante las elecciones.

El libro analiza el cambio de paradigma de las campañas políticas y los procesos electorales de la región a partir del surgimiento y auge de las plataformas digitales y redes sociales, y la reestructuración de los medios tradicionales.

El debate presidencial

Uno de los ejes centrales del libro es el análisis de los debates presidenciales. En Latinoamérica, estos adoptan diversas modalidades inspiradas en modelos internacionales.

El modelo estadounidense se caracteriza por las preguntas de periodistas o expertos; el francés prioriza el intercambio directo entre candidatos; el alemán incorpora la mediación activa de un moderador; y el español organiza el debate en bloques temáticos.

En el Perú, al igual que otros países latinoamericanos, se realiza una combinación de estos modelos. “El debate presidencial peruano es un híbrido que acopla las preguntas de los periodistas y las preguntas del público, mezclando el modelo estadounidense y el francés con un poco del español”, afirma Macassi.

Por otro lado, tradicionalmente, el debate presidencial era el principal espacio de intercambio y confrontación de ideas y argumentos sobre las principales propuestas de los planes de gobierno de cada candidato y candidata.

Sin embargo, actualmente, no solo las ideas y propuestas tienen un rol protagónico durante el debate, sino que también cobra mayor relevancia la performance, la comunicación verbal y no verbal, y el posicionamiento de los candidatos y las candidatas, factores que influyen en la percepción del electorado.

En el caso peruano, en estas últimas elecciones de 2026, participaron 35 candidatos presidenciales. A diferencia de otros países con sistemas políticos consolidados, la participación de los candidatos presidenciales es reducida y fácil de identificar con la población.

Por ello, para Macassi, el debate presidencial peruano tiene un rol clave para que los y las postulantes logren visibilidad ante el electorado. No obstante, la elevada cantidad de candidatos se convierte en el principal problema de estas elecciones, debido a que dispersa la opción de voto entre los postulantes, limita el tiempo de discusión para conocer a profundidad sus propuestas, y favorece el enfrentamiento y los ataques entre ellos.

La comunicación política digital

El libro también analiza el proceso de cambio de la comunicación política. Macassi menciona que, anteriormente, los medios de comunicación tenían la potestad de reinterpretar lo que ocurría en el debate electoral.

“Entonces, los medios tradicionales tenían entre cuatro a cinco días para interpretar “quién es el ganador y quién es el perdedor del debate”: realizaban propaganda al candidato de su preferencia resaltando sus aspectos positivos a la par de que enfatizaban los aspectos negativos de su rival”, puntualiza.

Actualmente, la irrupción y auge de las redes sociales cambió la forma de comunicar las campañas políticas y el debate presidencial. “Las redes sociales crean corrientes de opinión donde levantan o hunden a un candidato. Un claro ejemplo es el de Belmont, quien gracias al debate y su campaña en redes aumentó el número de sus simpatizantes y potenciales votos”, explica.

Asimismo, la proliferación de contenidos políticos en plataformas como YouTube permitió que influencers, periodistas y analistas compartan sus opiniones sobre la coyuntura electoral y diversos temas políticos.

Sin embargo, esta mayor pluralidad también plantea nuevos desafíos: la sobreabundancia de información y la circulación de contenidos no verificados pueden generar contenidos que desinforman y contribuyen a la polarización y fragmentación del electorado. 

“La falta de corroboración es lo que pone en peligro la información que se comparte en redes sociales”, finaliza Sandro Macassi.