Docentes y estudiantes de la PUCP participaron en la Sala situacional de eMonitor+ para analizar narrativas de riesgo durante la jornada del 12 de abril

20/4/2026

Con el objetivo de identificar narrativas y tendencias en las conversaciones digitales de X y Facebook, que puedan implicar un riesgo para el normal desarrollo del proceso electoral, profesores y estudiantes de comunicaciones participaron en la sala situacionalde eMonitor+, una herramienta promovida por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD.

Este proyecto intenta ofrecer una alternativa frente a la circulación en redes sociales de desinformación, discursos tóxicos y de odio, los mismos que debilitan la confianza en el proceso electoral y en la actuación de organismos como el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC).

Gracias al aporte de docentes y estudiantes de diferentes universidades del país, la Sala Situacional de eMonitor+ generó reportes que fueron enviados a los organismos electorales y a la Red Ama Llulla, conformada por medios de comunicación que buscan combatir la desinformación.

Participaron los estudiantes Paolo Zegarra Tipismana y Catalina Vidarte Echeverri, y el egresado Jeferson Herrera Céspedes, así como las y los profesores Ana Bizberge, Asja Fior, Lucia Nuevo, Fátima Martinez, Sandro Macassi y Jorge Acevedo. También colaboraron integrantes del equipo técnico del Instituto de Analítica Social e Inteligencia Estratégica PULSO PUCP.

El impacto de lasredes sociales en la comunicación política

Para el docente Hernán Chaparro, las redes sociales tuvieron un mayor protagonismo en estas elecciones. Según señala, desde 2023 la inversión publicitaria en redes sociales ha superado a la inversión publicitaria en medios tradicionales. Además, los jóvenes de 18 a 24 años consideran las redes sociales como su principal fuente de información.

En este contexto, se evidenció diversos resultados de las estrategias publicitarias en las redes sociales de las candidatas y los candidatos. Chaparro destaca que los candidatos Ricardo Belmont y Jorge Nieto lograron posicionarse entre las principales opciones del electorado a partir de su presencia en redes, mientras que César Acuña y José Luna no han logrado este objetivo pese a sus inversiones en estas plataformas.

“El crecimiento de Belmont se podría explicar porque en sus redes expresa ese sentimiento de rechazo hacia el orden establecido, lo que canaliza una gran aceptación con la población en general y sobre todo en los jóvenes. Mientras que Nieto, sus contenidos se centraban alrededor de él y de su liderazgo, que es otra forma de conectarse”, detalla Chaparro.

Por otro lado, en el proceso electoral también se evidenció la presencia de los discursos de odio en las redes sociales, principalmente en X (antes Twitter). A pesar de que Twitter no es la red social predominante en Perú, sí es la que predomina estos discursos de odio. “Esta red social privilegia el discurso de los más extremistas, lo que provoca que aquellos usuarios que no lo son se queden callados o simplemente abandonen la red”, explica Chaparro.

El especialista añade que, si bien el discurso de odio está presente en todas las redes, en el caso de Facebook, los usuarios tienen un mayor control en la gestión de los contenidos que reciben en sus muros, por lo que la presencia de estos discursos podría ser menor. Un caso contrario es TikTok cuyo alcance y algoritmo favorece los contenidos de acuerdo con la afinidad de intereses, lo que puede intensificar la circulación de mensajes polarizantes.

Finalmente, Chaparro sostiene que las redes sociales han ampliado el espacio público al trasladar opiniones que antes se mantenían en el ámbito privado, lo que ha permitido una mayor visibilidad y expansión de discursos hostiles.

“Siempre han existido los discursos de odio. Antes, la gente gritaba y eran hostiles en diferentes espacios, pero con la llegada de las redes sociales se amplificaron estos discursos, porque conecta de forma particular lo público con lo privado, añade Hernán Chaparro.