El Perú del siglo XX en las crónicas de Juan Gargurevich

30/3/2021

Juan presenta su nuevo libro, nos cuenta cómo se ha adaptado a la virtualidad y su reciente comunicación con Vargas Llosa a propósito de su escrito.

Juan Gargurevich es docente principal del Departamento de Comunicaciones, fue Decano de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación y es el más importante historiador del periodismo del Perú. En el 2019, participó en nuestro programa Comunica2 donde conversamos acerca de su trayectoria académica y profesional, su visión de la comunicación en América Latina y el Perú, las transformaciones contemporáneas del periodismo y sobre la teoría crítica en la docencia y en la formación de investigadores en comunicaciones de nuestro país. (Ir a la entrevista). Además, la PUCP está próxima a publicar su libro "Velasco y la prensa.1968-1975".

Esta reciente publicación resalta el valor de la crónica periodística en tiempos de twitter, memes y fake news ¿Qué opina del manejo de los hechos y la información en estos entornos virtuales?

Un periodista es básicamente un narrador de historias. Así nació el oficio de recoger, procesar y vender noticias y que ya en la vieja Roma se convertiría en profesión. Por siglos los periodistas contaban historias relevantes en los periódicos siguiendo la regla de oro de Exposición, Nudo, Desenlace. El periodismo moderno del siglo 19 inventó la pirámide invertida, sistema que lleva al primer párrafo el resultado de la noticia, reduciendo las historias al mínimo, casi desterrando las viejas crónicas.

Pero desde hace pocos años la crónica, el viejo modo de contar historias, ha tenido un resurgir importante y hemos aprendido a diferenciar la información rápida y urgente del relato pausado tan cercano a la literatura. El escenario de diferencia entre la pirámide invertida y la crónica se ha trasladado con comodidad al nuevo soporte que proponen los entornos virtuales pero con una advertencia importante: el buen periodismo en cualquiera de sus variantes basaba su éxito en la credibilidad. Hoy apreciamos el  nuevo periodismo que ha saltado del papel a Internet pero estamos obligados a desconfiar porque con extrema facilidad se difunden noticias falsas impunemente.

Las crónicas recogidas en el libro han formado parte de su blog "Juan Gargurevich ... cosas del periodismo" ¿Cómo surge la idea de imprimir un libro en medio de una pandemia?

Soy un antiguo bloguero, mi primer blog lo fundé en los noventas fundando una falsa agencia de noticias llamada “Cucú Press”. Y gracias a un generoso amigo que apreciaba mis historias publiqué el libro “Lo Mejor de Cucú Press” en el 2006 y que regalé a mis colegas y amigos. Mi reciente libro de  crónicas que llamo Historias que deben ser contadas, también es como se dice en el argot, No Venal, es decir, no lo vendo. Pretender vender un libro de historias no ligadas a la política y en plena pandemia, sin Ferias, pocas librerías, es una aventura riesgosa. Mejor, dijimos en la familia, lo regalamos a quienes sabemos que lo disfrutarán.

¿Qué podría decirles a las y los jóvenes periodistas que se encuentran en formación?

Para los periodistas de vocación genuina, escribir es una pulsión, una necesidad. Bien decía García Márquez que se debía escribir a diario para tener caliente la mano. Pero ¿Dónde publicar si no estás ya activo en el periodismo? Este maravilloso invento que es Internet nos abre puertas que eran inimaginables cuando yo trabajaba en periodismo. Ahora escribo y publico en Tiojuan.blog. No me leen muchos pero me leen y no me siento lejano a mi profesión. Los jóvenes periodistas deben abrir blogs o páginas web, y escribir, contar y publicar. La práctica y el comentario de los lectores son las mejores herramientas para mejorar las narraciones de historias.

Sabemos que Mario Vargas Llosa ha leído el libro y ha tomado contacto con usted. ¿Nos podría comentar sobre esto?

La historia central del libro es la referida al juez que pretendió acusar a Mario Vargas Llosa como cómplice del intento de ocultar la presunta verdad sobre la tragedia de Uchuraccay. Lo citó a su tribunal, lo interrogó con dureza inusitada y le hizo pasar muy malos ratos. Conocí a nuestro Nobel hace muchos años porque trabajamos juntos en un noticiero radial llamado El Panamericano. No presumo de ser su amigo pero nos hemos visto varias veces y recordado aquellos buenos viejos tiempos. Como utilicé su imagen para la carátula del libro me pareció oportuno enviárselo a Madrid y me contestó de inmediato, recordando el maltrato, y a los antiguos colegas periodistas, amigos comunes. Agrego que en el 2005, la PUCP publicó mi libro “Mario Vargas Llosa, Reportero a los quince años”, reeditado varios años después por “Planeta”. En fin, siempre ha sido grato conversar con él y recordar El Panamericano de 1959, antes de su viaje a Europa.

Entre las pequeñas historias del libro se encuentran: Vargas Llosa y el Juez de Uchuraccay; ¡Coche a la vista!; Janet, la última periodista de Sendero; Luis Jaime, el periodista; Cuando los periodistas se disfrazan; La Guerra Fría llegó a Tacna, entre otros. (270). Si desea adquirir un ejemplar, puede hacerlo en la plataforma de librosperuanos.com/eljuezdeUchuraccayYotrashistorias

Portada del libro El Juez de Uchuraccay y otras historias[/caption]

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