“La memoria andante”: proyecto busca visibilizar las memorias de resistencia de las comunidades en Ayacucho

18/5/2026

El docente Juan Carlos Martínez Sipón reflexiona sobre esta iniciativa ganadora del Fondo RSU PUCP 2026, que articula cine comunitario, memoria y diálogo intergeneracional para reivindicar las historias de resistencia frente al conflicto armado interno (CAI).

El proyecto “La memoria andante”, ganador del Fondo RSU PUCP 2026, propone construir nuevas narrativas sobre el conflicto armado interno a partir de las memorias de las comunidades rurales en Ayacucho. La iniciativa, liderada por el docente Juan Carlos Martínez Sipón y la docente Claudia Aréstegui Buscaglia, busca visibilizar historias de resistencia que no han sido incorporadas en los relatos oficiales sobre el CAI.

“La memoria andante es un proyecto de comunicación que busca mirar nuevas narrativas del conflicto armado interno que no están siendo vistas en las narrativas oficiales. Sobre todo, la narrativa contada desde las comunidades rurales”, explica Martínez.

El proyecto comenzó a partir de la memoria de la comunidad de Huaynacancha, cuyos comuneros se enfrentaron a Sendero Luminoso en mayo de 1983. Actualmente, este proyecto se está expandiendo a otras comunidades para dar a conocer estas memorias de resistencia a través de proyectos anteriores: el libro “17 de mayo. El otro Uchuraccay: Memoria para el Allin Kawsay” y la producción del cine comunitario en Huaynacancha.

“Hay historias de resistencia de las comunidades rurales que no están contadas. Por eso, este proyecto busca visibilizar esas narrativas, pero no contadas por nosotros, sino por las mismas comunidades”, señala el docente.

La propuesta también busca reflexionar sobre las imágenes ausentes del conflicto armado interno y la importancia de construir registros audiovisuales desde las propias comunidades. El desarrollo del cine comunitario se convierte en una herramienta para reconstruir y transmitir la memoria colectiva entre generaciones.

“Creemos que la memoria no debe ser algo estancado, algo del pasado. Creemos que la memoria debe seguir avanzando entre generaciones”, afirma Martínez.

Además de la realización audiovisual, el proyecto contempla foros itinerantes y proyecciones comunitarias en distintas localidades de Ayacucho. Estos espacios buscan promover el diálogo intercomunitario y resignificar las memorias asociadas al dolor y la violencia.

“Esperamos que las comunidades pasen de una memoria del dolor a una memoria de sanación, una memoria de aprendizaje. Eso es lo que buscamos con esta idea de memoria para el buen vivir”, comenta.

Para el docente, la comunicación cumple un rol fundamental en los procesos de memoria, justicia y reparación, ya que permite transformar los registros históricos en experiencias colectivas de reflexión y acción.

“La memoria no tiene que quedarse en archivos o registros. Tiene que usarse, avanzar y generar procesos. Ahí la comunicación tiene un rol muy importante”, sostiene.

La iniciativa también destaca por su enfoque interdisciplinario, que articula el trabajo entre Comunicación para el Desarrollo, Comunicación Audiovisual y Psicología. Esta colaboración permite abordar la memoria no solo desde el registro histórico, sino también desde los procesos de acompañamiento emocional y reconstrucción comunitaria.

“El cine no se está usando para formar cineastas, sino como una herramienta para llegar a algo más grande. La psicología también nos ayuda a comprender cómo trabajar una memoria dolorosa y cómo aportar a procesos de sanación”, explica Martínez.

Finalmente, el docente destacó la importancia de que el proyecto haya sido seleccionado por el Fondo RSU PUCP 2026, ya que permitirá ampliar el alcance de esta experiencia hacia otras comunidades de la región.

“Significa una apuesta de la universidad por estos procesos de memoria. Gracias a este fondo podremos llevar este diálogo a otras comunidades y hacer que sea la propia comunidad la que dialogue y comparta sus memorias”, concluye.