Eduardo Yalán realiza proyecto del uso político de Tik Tok sobre los discursos conservadores en Perú como parte de la “guerra cultural”

15/6/2026

El Mag. Eduardo Yalán desarrolló una investigación que analiza la circulación e interacción de los discursos de odio en las plataformas digitales, principalmente en Tik Tok.

Según el docente e investigador Eduardo Yalán, a pesar de que actualmente Facebook e Instagram han reforzado sus mecanismos de moderación de contenidos y sus normas de convivencia, plataformas más recientes como Tik Tok presentan vacíos regulatorios o mecanismos de control menos eficaces, lo que facilita la reproducción y proliferación de discursos beligerantes, aquellos que denigran, deslegitima y/o niegan el reconocimiento de alteridad de los usuarios.

Estos tipos de discursos hostiles o discriminatorios tienen mayor visibilidad en estas plataformas a través del funcionamiento de algoritmos, preferencias, interacciones y niveles de engagement. Esta situación dio paso a que cada vez más usuarios estén expuestos a estos discursos extremistas y polarizantes.

Es en este contexto que la investigación del docente Yalán se centró en Tik Tok, debido a que esta plataforma basada en la respuesta inmediata y constante, y la reacción pública fomenta la confrontación discursiva que, en numerosos casos, vulneran las normativas y moderación establecidas. “Esta plataforma no solo favorece la circulación de este tipo de discursos, sino que también promueve formas de interacción particularmente intensas entre los usuarios”, explica Yalán.

De la investigación, el docente destaca que uno de los principales hallazgos es que las propias plataformas digitales favorecen el desarrollo de estrategias que permiten la reproducción y persistencia de discursos de odio.

“Entre ellas destaca el camuflaje lingüístico de expresiones discriminatorias mediante el uso de emojis, alteraciones ortográficas deliberadas, sustituciones alfanuméricas y otras formas de codificación que dificultan su detección por parte de los sistemas automatizados de moderación. Estas prácticas permiten a los usuarios eludir las normas de convivencia de las plataformas sin renunciar al contenido ofensivo de sus mensajes”, puntualiza Yalán.

Asimismo, el investigador identifica estrategias de gestión de las consecuencias por determinados creadores de contenido cuando enfrentan críticas o procesos de cancelación. De acuerdo con el profesor Yalán, en una investigación actualmente en desarrollo para la revista Social Semiotics, se observa que algunos actores recurren a disculpas rápidas, reducen temporalmente su actividad digital o desaparecen momentáneamente del espacio público virtual para luego retomar prácticas discursivas similares.

Actualmente, uno de los principales desafíos para la comunicación política contemporánea consiste en comprender las formas de que los discursos de odio contribuyen a la polarización social y a la fragmentación de los espacios comunes de deliberación. Por ello, el investigador Yalán considera que la comunicación política es esencial para analizar sobre estos discursos que segregan, marginan o excluyen a grupos sociales a través de la amplificación y circulación que facilitan las plataformas digitales.

Sin embargo, los efectos de estos discursos no son unidireccionales, sino que los grupos marginados desarrollan estrategias de resistencia simbólica y comunicativa que les permite responder a los procesos de exclusión, fortalecer sus formas de organización colectiva y construir narrativas alternativas. Desde esta perspectiva, los discursos de odio desarrollan, por un lado, el debilitamiento de estos sujetos rechazados, pero también producen el efecto contrario: estos mismos grupos desarrollan la consolidación de identidades colectivas y la articulación de nuevas formas de acción política y comunicativa.

No obstante, estas dinámicas también pueden profundizar los procesos de polarización, reforzando las fronteras simbólicas entre grupos y complejizando la construcción de espacios compartidos de sentido. Para el docente Eduardo Yalán, esta situación “es una mirada a una siguiente investigación; es decir, estudiar la relación entre plataformas digitales, discursos de odio conservador y estrategias de respuesta que generan procesos de identificación colectiva en las alteridades”.