Desafíos actuales para el país: La importancia de un diálogo democrático frente a los conflictos sociales

28/10/2024

Docentes del Departamento Académico de Comunicaciones comparten sus reflexiones acerca del aumento de la conflictividad social en la nación y la relevancia del diálogo como instrumento esencial para la solución pacífica de los conflictos.

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La Dra. Orietta Marquina indica que "la conflictividad social en el Perú es una situación recurrente en el país a lo largo de nuestra historia", derivada de la negligencia hacia las demandas de la población. Estas tensiones impactan en el progreso y la estabilidad de cualquier iniciativa política actual o venidera. En el contexto del bicentenario, "es necesario recordar las promesas y expectativas incumplidas por la Independencia y la idea de república democrática que la guiaba". Estas demandas, aún no resueltas, son la raíz de los desafíos que dificultan el diálogo necesario para construir una sociedad inclusiva y pacífica.

Marquina subraya que la ausencia de interlocutores dispuestos y de canales institucionales para el diálogo son retos que a los y las comunicadoras pueden contribuir a enfrentar. La creación de espacios inclusivos que reduzcan la conflictividad social en el Perú demanda un enfoque comunicacional estratégico y ético, orientado al desarrollo de una sociedad cohesionada y equitativa.

En este contexto, enfatiza la responsabilidad de los comunicadores de "impulsar y facilitar el proceso de diálogo al interior de la sociedad, asegurando que se mantenga enfocado y productivo". Según la Dra. Marquina, las facultades de comunicaciones están en una posición única para impulsar foros ciudadanos que resalten las diferentes voces su interior, y ayuden como semilleros que hagan germinar el diálogo democrático que tanto necesita nuestro país.

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Adicionalmente, la Mg. Rocío Trigoso destaca la necesidad urgente de generar espacios de diálogo inclusivos. Según Trigoso, "es fundamental implementar estrategias comunicacionales que involucren a todos los actores clave". Señala como "herramienta eficaz la creación de una "mesa de tres patas", donde participen el Estado, la sociedad civil y las organizaciones vinculadas al conflicto". Estos espacios permiten que las partes "puedan expresar sus preocupaciones y negociar soluciones viables, diferenciando lo que es posible resolver de lo que no".

No obstante, Trigoso advierte que cualquier estrategia enfrentará obstáculos en un entorno marcado por la incredulidad y desconfianza, tanto por parte de los medios como de la ciudadanía. Ante este panorama adverso, enfatiza que "la transparencia y la difusión adecuada de los acuerdos alcanzados son esenciales para restaurar la confianza y garantizar que el Estado cumpla su rol como mediador".

Por esta razón, Trigoso afirma que "es vital que los actores políticos involucrados sean legítimos" y que se maneje la información de manera responsable, para fomentar "soluciones políticas consensuadas y duraderas". En este complejo escenario, Trigoso destaca el papel crucial de los comunicadores, quienes, más allá de informar, "deben facilitar la comprensión mutua entre las partes y promover un análisis equilibrado de los hechos". Al centrarse en los puntos de coincidencia, los comunicadores pueden contribuir a reducir tensiones. Además, señala que "el uso estratégico de medios alternativos y digitales permite visibilizar voces que a menudo son excluidas", lo que refuerza la legitimidad del diálogo y mejora su percepción pública.

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