
Los docentes compartieron sus reflexiones sobre el rol de los medios de comunicación, las redes sociales y la cultura política en el actual escenario electoral. La reunión, llevada a cabo el martes 31 de marzo, fue organizada por el Departamento Académico de Comunicaciones.
Uso intensivo de plataformas digitales en la campaña
El periodista y docente Hugo Coya señaló que, en el actual proceso electoral, la presencia de las y los candidatos en redes sociales, especialmente en plataformas como Instagram y TikTok, tiene un papel central en las estrategias de comunicación política.
Explicó que estas plataformas ya no cumplen únicamente una función complementaria dentro de las campañas, sino que se han convertido en espacios decisivos para la construcción de la imagen pública de los candidatos. “Ya no solo acompañan a la figura de las y los candidatos y candidatos, sino que ahora marcan el panorama”, enfatizó el periodista.
Ante este escenario, Coya afirmó que muchos candidatos priorizan la creación de contenidos breves y emocionalmente impactantes, los cuales están diseñados para captar la atención del público en pocos segundos y alcanzar altos niveles de viralización.
Esto conlleva a que las propuestas políticas suelen quedar relegadas frente a mensajes diseñados para generar reacciones inmediatas. “El elector recibe más estímulos emocionales que información y propuestas realistas”, puntualizó Coya.
El docente también mencionó sobre la creciente presencia de streamers e influencers que intervienen en la comunicación política como intermediarios entre candidatos y electores, especialmente entre los públicos jóvenes.

Para Coya, este fenómeno refleja un cambio profundo en la dinámica informativa. Mientras que anteriormente los medios tradicionales tenían un rol central en la agenda pública, hoy compiten con contenidos digitales más ágiles y emocionales que circulan con mayor rapidez en las redes.
“Antes el periodista se encargaba de filtrar y contextualizar la información. Ahora, es el streamer quien te conversa y amplifica la comunicación política sin necesariamente tener un estándar periodístico”, concluyó.
Cultura política y comportamiento electoral
Por su parte, el Dr. Hernán Chaparro explicó que la decisión sobre por quién votar no depende únicamente de la información que reciben los electores, sino también de la cultura política que caracteriza a la sociedad.
Chaparro señaló que el Perú atraviesa un momento de desconfianza y fragmentación política, en el que amplios sectores de la ciudadanía no se sienten representados por la oferta electoral.
Uno de los indicadores de esta situación es el crecimiento del voto en blanco o nulo. Según Chaparro, las encuestas recientes muestran que el número de electores que han tomado esta intención semanas antes de las elecciones se ha duplicado en comparación con el proceso electoral del 2021.
Este escenario refleja una creciente sensación de rechazo hacia la política institucional, muchas veces asociada a la corrupción o a la falta de propuestas capaces de representar los intereses de la ciudadanía.
“Existe un individualismo del electorado, debido a una falta de una oferta política que ofrezca un proyecto viable. La gente no está desinformada ni desconectada de la política porque le da la gana, sino que es una causa por la falta de esa oferta política que abarque los intereses del electorado”, detalló Chaparro en la conferencia.
Chaparro también señaló que, en este contexto, las identidades partidarias tradicionales han perdido fuerza y han sido reemplazadas por divisiones sociales o clivajes que estructuran las percepciones políticas del electorado. Esta polarización se expresa en discursos que enfatizan identidades sociales o culturales antes que proyectos políticos articulados.
Respecto a los resultados electorales, el profesor Chaparro señaló que el voto está, a la vez, polarizado y fragmentado. Las personas que apoyan propuestas que solucionen la inseguridad ciudadana con “mano dura” y otras medidas vinculadas al populismo punitivo tienen una tendencia por los candidatos de derecha o centro derecha.

Entre los candidatos asociados a la centroizquierda o izquierda, existen claras diferencias entre ellos. El docente remarcó que el candidato Jorge Nieto, ubicado en el centro, cuenta con mayor apoyo en Lima y entre quienes siguen más la política, mientras que López Chau tiene mayor presencia en regiones y entre aquellos votantes más informados o con mayor nivel educativo. En el caso del candidato Roberto Sánchez, apela a un voto identitario, el cual representa a un sector que se siente excluido de las decisiones que se toman desde el poder.
“Esto lleva a un escenario muy fragmentado donde los resultados electorales no son fáciles de avizorar”, finalizó Hernán Chaparro.
El rol de la universidad en el análisis político
En la parte final del conversatorio, la profesora Iris Jave, destacó la importancia del rol de la universidad en el análisis crítico de los procesos políticos y electorales. Desde su perspectiva, las instituciones académicas deben contribuir a observar, estudiar y comprender las dinámicas políticas más allá de la coyuntura electoral inmediata.
Asimismo, señaló que estos procesos de observación y análisis permiten identificar las estrategias políticas, los actores involucrados y las narrativas que circulan en el debate público, lo que resulta fundamental para el desarrollo de investigaciones académicas.
Finalmente, Jave advirtió que la polarización política y la percepción de exclusión que experimentan diversos sectores de la sociedad constituyen desafíos importantes para el futuro del país, por lo que resulta fundamental continuar estudiando estos fenómenos desde el ámbito académico.
